La contienda
ha terminado.
El pene húmedo descansa
como un león marino
al sol
en la playa.
Ambos miran
el blanco cielorraso,
Se quedan escuchando
el silencio que queda
habilitado.
Ninguno de los dos
quiere arriesgarse
a reconocer
que cualquier palabra que digan primero
pronosticará
todo lo bueno
o todo lo malo
que suceda de ahí en más
entre ambos.
........................................