Cinético




Mi cuerpo sólo sabe cómo moverse fluidamente
mientras no le dice que no
a los enviones que surgen en el espacio.
Recuerdo mi pasado de bailarín
cuando los dolores no me aplastaban contra el suelo,
cuando ellos eran pájaros que se iban a revolotear por ahí,
y yo miraba el dibujo que dejaban sus alas
antes de regresar a su nido,
a mi cuerpo.
Ahora llega el momento de mi coreografía,
mi jefa del trabajo es la primera espectadora.
Mi columna es el mástil flexible de una vela,
una columnamástilflexible no seccionada en vértebras.
Cualquier paraguas sueña
con ser el mástil de la vela de un barco,
estar solamente clavado al eje inferior,
y dejar que se despliegue la danza de su tela.
Inclino mi cabeza sobre un hombro igual que un derviche,
el mástil se redondea como el arco de una flecha,
extiendo mi brazo como un torero de la luz
envuelto en un sari de franjas multicolores,
y dejo que flamee como una bandera,
cobro envión en la parte más holgada de la elipsssse
y ffffiumm
a mi juego me llamaron:
El viento infla la vela
La luz delata las formas de humo
y atraviesa los colores del arcoiris de mi tela
La bandera viste la danza del viento
Los colores visten el humo con luz
Puedo jugar
Me dejo marear
mientras confío en que mis talones sabrán donde llevarme
siempre que me encuentre en mi eje vertical.
Mi jefa mira maravillada.
Cuando nadie dice nada sobre mí
puedo confiar en que su silencio significa que me aman.
Igual que cuando el mástil se hace a un costado,
le abre la puerta al amor que trae el viento
y suelta a la vela
para que se desenrolle,
y se deje amar por el viento ansioso
por cada uno de sus colores.
Ahora se enlentece el impulso,
Por encima mío un sombrero de copa,
y sobre él una mano apoyada en el paraguas
como si fuera un bastón.
Al recostarme bruscamente sobre el escenario,
dando el movimiento final a mi coreografía
me golpeo un poco la cabeza contra el suelo,
aguanto estoico cierto dolor
porque tengo el deber de ser grácil frente al público
Igualmente sabiendo
Que el dolor menguará en seguida.
Quizá luego la directora me regañe de nuevo
por no haber asistido
al último ensayo.
Me quedo dormido boca arriba sobre el escenario.
Mientras tanto alguien más
posiblemente continúe con sus minutos de coreografía.
Me despiertan los aplausos.
¿Cómo se dice “galera” en España?
No lo recuerdo.
Chist…
Algo así.
Chist...era.
Chistera.
Creo que ya acabamos de llegar a España.